27 febrero 2015

180 días paulistanos

Hace 22 días que llegué a São Paulo, Brasil. Soy mexicana, estudiante de octavo semestre de la Licenciatura en Letras Latinoamericanas y realizaré un intercambio en la FFLCH de la Universidad de São Paulo. Pasaré seis meses en el país de la samba, alejada físicamente de mi familia, mi lengua y del clima frío que acostumbro. El propósito de este apartado, mismo que revivirá el Blog Macramé de Ideas, es hacer un diario sobre los 180 días paulistanos que estoy viviendo. Es un ensayo, un cuederno de viajes y una forma de comunicarme con los mexicanos.

Para comenzar, quiero enlistar las primeras impresiones que tuve del Brasil en mis primeras dos semanas. Puede que con el tiempo desarrolle más algunas y cambie otras, pero por el momento, aquí van:

  • Por el calor que hace, las chanclas son algo muy común, y al salir uno a la calle con ellas no da una imagen de fodonguez. 
  • Bañarse dos veces al día es completamente normal.
  • Andar descalzo en casa, también.
  • Hay una seria escasez de agua en Brasil y aún así, en São Paulo llueve tremendamente.
  • El equivalente a Televisa aquí, se llama Globo.
  • El transporte es extremadamente caro: 3,50 reales, eso es equivalente a 19 pesos con 25 centavos. Sin embargo, es mucho más fácil ubicar cada una de las rutas aún siendo extranjero.
  • La gasolina también es cara, está en un aproximado de 17 pesos el litro. Y los coches también funcionan con etanol, éste está en 11 pesos.
  • Los estacionamientos también son caros: el más barato que he visto estaba en 7 reales la hora: ¡38 pesos! Y me quejaba de los del centro de Toluca...
  • São Paulo, y supongo que Brasil entero, tiene una variedad enorme de embutidos. A ellos les llaman lingüiça.
  • Así como no a todo mexicano le gustan las rancheras, no a todos los brasileños les gusta la samba. Puede sonar muy lógico, pero a veces damos por hecho que conocemos bien las tradiciones de un país sólo por lo que vemos en la televisión.
  • Hablando de eso, aquí van las cosas con las que los brasileños nos relacionan: Chapeução (Sombrero de charro), pimenta (Chile), tortilia (tortilla) e tequila.
  • Hay cierto éxtasis por las "paletas mexicanas", sólo que no son mexicanas: son como paletas heladas con relleno cremoso.
  • Los brasileños reciben muy bien a los extranjeros, sobretodo a los latinos. Les gusta hablar en español cuando saben que esa es mi lengua de nacimiento.
  • La forma de decir gracias con la mano la confunden con la de mentar la madre, así que es mejor no hacerla. Su seña es como un 'me gusta'.

16 diciembre 2011

Su perfección

Sonreía.

Es todo lo que recuerdo. Por un momento me pareció que me miraba directo a los ojos.
En definitiva, sobresalía entre el resto.

Era primavera, y yo sólo la veía a ella.
               Su pequeño pie, sus diminutos orejas; no estaba destinada a ser una anciana.
               Sus facciones jamás serían gruesas.

               No conocería el trabajo de una criada,
               no necesitaría del mantenimiento de su belleza.

Como la relación que mantuve con su madre: espontánea; un día existió y era perfecta...
               Pero la perfección siempre guarda un secreto,
               un trato con la modestia.

Ahora

Subterránea, en su suelo yerguen flores.                               Porque la perfección,
                                                                                           no puedes ser humana.