a. Qué bien besar una boca
sentir unos labios golpeando los tuyos una y
otra vez
b. El otro día en la tele salió un programa especial de puros besos y
en otro canal —koko el chimpancé— aprendía a dar besos y
los mandaba desde su jaula
c. Me preguntó si a mi hermano le di muchos besos
antes de que se atravesara ese coche que
ya no me dejó verlo
d. En Bagdad un empleado del gobierno fue acribillado en su automóvil
quedó tendido en el sillón
salió en el noticiero, al mediodía, después del especial de besos
e. Pienso... besos en otros días que no fuera en su
cumpleaños
f. Parabrisas, para brisas, si aquí no hay brisa, sólo aire, un poco, a veces.
g. La diferencia entre el empleado de gobierno en Bagdad que fue acribillado y mi hermano es que el primero quedó sobre el asiento, de costado —supongo. Mi hermano, que se impacto con otro coche, quedó sobre el volante o en el respaldo del asiento, nunca supe
h. Sobre los besos, la incógnita es la misma, quien sabe si uno y otro habrán recibido suficientes. Del empleado de gobierno es imposible saber, habría que contactar a su familia y averiguar un poco... De mi hermano tampoco se puede definir nada. En la casa, no se acostumbraba dar besos salvo en cumpleaños, viajes, año nuevo, apuestas, etc.
i. No entiendo porque se le llama parabrisas al parabrisas, por qué no paravientos, parapiedras o parabichos. Y a los besos, porque no para labios, para babas, estimulantes o algo así
Por: Jessica Díaz.
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18 noviembre 2011
08 junio 2011
Canción de Amor - Gibrán Jalil Gibrán.
Decidí que una vez a la semana, pondré aquí algo ajeno. He aquí el primero:
Cierta vez, un poeta escribió una hermosa canción de amor. E hizo muchas copias y las envió a sus amigos y conocidos, hombres y mujeres, y también a una joven que había visto tan sólo una vez y que vivía más allá de las montañas. Y cuando pasaron dos o tres días vino un mensajero de parte de la joven, trayendo una carta. Y la carta decía:
"Déjame decirte que estoy profundamente conmovida por la canción de amor que escribiste para mí. Ven pronto y habla con mis padres para tratar los preparativos de la boda".
Y el poeta respondió, diciendo en su carta:
"Amiga mía, la canción que le envié no era sino una canción de amor brotada del corazón de un poeta, cantada por todo hombre y a cualquier mujer."
Y ella le escribió a su vez, diciendo:
"¡Hipócrita y mentiroso! ¡Desde hoy, hasta el día en que me entierren, odiaré a todos los poetas por su causa!"
Imagen: http://bit.ly/ja4aoV
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